Los que hemos vivido en pueblos extremeños sabemos que los domingos, casi todos los domingos, en casa se comían migas. El motivo fundamental es que el último día de la semana no había pan, y se utilizaba el que había sobrado cada día, para hacer las migas.

Muchos años atrás, los pastores hacían lo mismo. Por eso a este plato se le llamaba “migas del pastor”. Usaban las sobras que le quedaban después de varios días en el monte. Con un poco de pan duro y, normalmente, chorizo … se preparaban la comida.

En nuestra casa las acompañamos de chorizo, lomo, torreznos, a veces sardinas o bacalao, pimientos. Recuerdo que, cuando se acababa la “chicha”, las migas que quedaban las regaban mis abuelos con leche para rebañar así bien el plato. Tradiciones que no deben perderse, como la de poner en el centro de mesa unas aceitunas de esas que se aliñan en el pueblo, caseras cien por cien y tan típicas de nuestra Exremadura. O con unas uvas, mmmm qué ricas.

Si quieres probar las migas extremeñas, hoy las tienes de menú. Con tortilla, pimientos, bacalao, torreznos, choricito y uvas. Que aproveche…

 

¡A disfrutar del día!